La compra debe empezar antes de que se vacíe la góndola
El cliente pide una bebida, el cajero la busca y ya no queda. Al revisar, aparece que el proveedor recién vuelve en tres días. La compra puede estar bien registrada y aun así llegar tarde: la decisión de reponer se tomó cuando el producto ya se había agotado. Tener un reporte de existencias ayuda, pero también necesitas una regla que considere lo que venderás mientras esperas.
El extremo contrario tampoco resuelve el problema. Pedir más de todo puede dejar dinero inmovilizado, productos vencidos o una bodega llena de referencias que casi no salen. Una regla útil conecta el ritmo de venta, el plazo real de abastecimiento y un respaldo proporcional al riesgo. Después se contrasta con espacio, vencimientos y presupuesto.
Los ejemplos de esta guía son ficticios y se expresan en unidades, sin datos de clientes. Sirven para entender decisiones distintas: cuándo revisar la reposición, qué saldo usar y cuánto pedir. Ninguna fórmula garantiza que nunca habrá faltantes; su utilidad depende de la calidad de los datos y de cómo se atiendan las excepciones.
1. Stock mínimo, stock de seguridad y punto de reposición
Stock mínimo no tiene una única interpretación operativa. En un negocio puede nombrar el respaldo que se intenta conservar; en otro, el umbral que activa una propuesta de compra. Antes de copiar un número entre planillas o sistemas, acuerda qué significa el campo y qué acción provoca. Si el equipo usa la misma palabra para decisiones distintas, será difícil saber si la regla funciona.
Para esta guía, stock de seguridad es la reserva frente a variaciones; punto de reposición es el umbral para actuar considerando la demanda durante la espera. El objetivo de inventario indica hasta qué nivel se desea abastecer bajo una política definida. Por eso, el número que avisa que debes reponer no determina por sí solo la cantidad del pedido.
Stock de seguridad: respaldo
En nuestro ejemplo se acuerdan 40 unidades adicionales para cubrir variaciones. Es una decisión ilustrativa, no un mínimo recomendado para todos los productos.
Punto de reposición: cuándo actuar
Con 20 unidades diarias y tres días de abastecimiento, el umbral será 100 unidades: 60 de demanda esperada más 40 de respaldo.
Objetivo: cuánto cubrir
Depende de la frecuencia de revisión y de las restricciones de compra. Más adelante calculamos un objetivo de 240 unidades para otro esquema, con revisión semanal.
Cantidad a pedir: una decisión aparte
Se descuentan existencias y entradas válidas, se consideran compromisos y se ajusta al formato del proveedor. El umbral de 100 no significa comprar 100.
2. Fórmula del punto de reposición, con un ejemplo completo
Como punto de partida para una revisión continua: punto de reposición = demanda diaria promedio × plazo de reposición en días + stock de seguridad. Mantén la misma unidad de tiempo en demanda y plazo. La referencia académica de Virginia Tech enlazada al final desarrolla esta relación; aquí la aplicamos a un ejemplo propio de comercio.
Supongamos que una tienda vendió 560 unidades de una bebida en 28 días comparables, con disponibilidad durante todo el periodo. El promedio es 560 ÷ 28 = 20 unidades diarias. Desde que se decide y tramita la compra hasta que el producto queda disponible pasan tres días. Para el ejercicio se acuerda una reserva de 40 unidades, equivalente a dos días de ese promedio.
La cuenta es: 20 × 3 + 40 = 100 unidades. El umbral cubre 60 unidades de venta esperada durante la espera y conserva 40 como respaldo si se cumplen los supuestos. Con revisión continua, al alcanzar o cruzar ese nivel se revisa el abastecimiento. Si ya existen pedidos abiertos, no se vuelve a comprar sin comprobarlos: la posición de inventario y las fechas importan.
Esperar hasta quedar con 40 unidades confundiría la reserva con el momento de pedir. A un ritmo constante de 20 por día, esas 40 cubren solo dos días y el plazo del ejemplo es tres. También sería un error usar el promedio mensual de 560 como si fuera demanda diaria. Una cifra calculada con unidades incompatibles puede parecer precisa y resultar inútil.
3. Mide demanda y plazo reales antes de ajustar el mínimo
Las ventas observadas necesitan contexto. Si un producto estuvo agotado parte del mes, vender poco no prueba que tenga poca demanda. Separa los días sin disponibilidad, revisa periodos comparables y anota promociones o cierres. Un promedio calculado sobre un periodo con quiebres puede llevarte a pedir menos precisamente del producto que faltó.
El plazo debe llegar hasta la disponibilidad para vender. Incluye el tiempo de aprobación, la hora de corte del proveedor, transporte, descarga, conteo y cualquier preparación necesaria. Si despacha los martes y perdiste el corte del lunes, la promesa de entrega habitual puede no describir tu siguiente compra. En Chile, revisa además feriados y calendarios de cada proveedor sin mezclar días hábiles con días de venta.
Guarda la fecha solicitada y la recepción real para contrastar el plazo acordado con lo ocurrido. Revisa también entregas parciales: recibir algunas unidades no significa que llegó todo el pedido. Cuando el abastecimiento es inestable, un único promedio puede esconder diferencias relevantes. Ajusta el criterio con el responsable de compras antes de cambiar todos los mínimos.
4. Define el respaldo según el riesgo de cada producto
Las 40 unidades del ejercicio no son una receta universal. Representan dos días del promedio elegido, sin atribuirles un nivel estadístico de servicio. Un colchón fijado por días puede servir para empezar a conversar, pero hay que contrastarlo con variación de ventas, incumplimientos, costo y vida útil. Para una política estadística se necesitan datos y supuestos adicionales.
Revisa primero qué ocurre si falta esa referencia. Un insumo puede detener varias preparaciones; otro producto tiene sustitutos que el cliente acepta. Tampoco conviene tratar igual un artículo de alta salida y uno esporádico. El objetivo es justificar dónde mantener respaldo y cuánto, con responsables que puedan explicar por qué se tomó esa decisión.
En perecibles, más reserva puede transformarse en más desecho. Cruza el cálculo con vencimiento, conservación, rendimiento y capacidad de almacenamiento. Si lo que necesitas para cubrir la espera excede lo que puedes vender antes de vencer, estudia entregas más frecuentes o formatos distintos. Aumentar el mínimo sin resolver esa incompatibilidad solo mueve el problema.
5. No compres dos veces: mira la posición de inventario y las fechas
Para planificar, una referencia útil es: posición de inventario = stock apto + entradas confirmadas pendientes − demanda comprometida que todavía no esté descontada. Define exactamente qué incluye cada saldo. Si el disponible ya descuenta una reserva, no la restes de nuevo; si una recepción ya se incorporó al stock, no sigas sumándola como entrada pendiente.
Ejemplo ficticio en un mismo local y producto: quedan 50 unidades aptas, hay 30 pendientes de un pedido confirmado y 15 pendientes de entregar de inmediato, aún no descontadas ni incluidas en la demanda futura del ejercicio. La posición es 50 + 30 − 15 = 65 unidades. Frente al umbral de 100, corresponde revisar la reposición, pero no ignorar esas 30 ya encargadas al calcular una nueva cantidad. Si un compromiso ya forma parte de la demanda prevista del horizonte, evita descontarlo otra vez.
Esta suma no dice que hoy puedas vender 65. Las 30 pendientes todavía no están en la tienda; para nuevas ventas quedan 35 de las existencias físicas después de atender el compromiso del ejemplo. Si el proveedor confirma que llegará después de que se agoten, existe un problema de calendario aunque la posición parezca holgada. Revisa la proyección por fecha y evalúa adelanto, transferencia u otra respuesta autorizada.
Una solicitud sin confirmar, un pedido cancelado o mercadería en evaluación no debe aparecer como abastecimiento seguro. La factura y la recepción física son hechos distintos. Una alerta pierde valor si suma unidades que nadie entregará o si considera vendible un producto que está dañado.
6. Cuánto pedir si revisas una vez por semana
Revisar continuamente y comprar en una revisión semanal son políticas diferentes. Si solo decides cada siete días, la cobertura debe considerar también la espera hasta la próxima revisión. Como aproximación para demanda estable, el objetivo es: demanda diaria × (plazo de reposición + intervalo de revisión) + stock de seguridad. El material de MIT enlazado distingue estos esquemas de revisión; no hay que usar el mismo umbral como si ambos fueran equivalentes.
Con los valores del ejercicio, el objetivo semanal sería 20 × (3 + 7) + 40 = 240 unidades de posición de inventario al ordenar, antes del consumo posterior. Es una cuenta de planificación y no una promesa de que siempre funcionarán 40 unidades de respaldo. En la práctica, su suficiencia debe revisarse para todo ese horizonte y con la variabilidad del negocio.
Si al revisar tienes la posición de 65 unidades del ejemplo anterior, la necesidad inicial sería 240 − 65 = 175 unidades, sin otras restricciones y con entradas confirmadas que llegan a tiempo. Si el proveedor solo vende cajas de doce, 175 ÷ 12 no da cajas enteras. Quince cajas aportan 180 unidades y dejan una posición de 245: cinco por encima del objetivo.
Ese redondeo requiere revisar capacidad, vencimientos, presupuesto y mínimos comerciales. No es una instrucción de comprar quince cajas en cualquier circunstancia. Si ya estás sobre el objetivo, la necesidad calculada es cero; no se crea un pedido negativo. Y si el plazo del proveedor cambia, vuelve a calcular antes de aprobar.
7. Aplica la regla por producto y local, con unidades consistentes
El local del centro puede consumir más que una sucursal de barrio. Definir un mínimo común sin revisar ventas y abastecimiento puede dejar a uno corto y al otro sobrecargado. Compara el mismo producto interno, su unidad y el origen del suministro; no basta con mirar el stock consolidado de la empresa.
POSGO permite asociar varios códigos de barras al mismo producto interno cuando la presentación sigue siendo equivalente. Un envase de temporada con otra etiqueta no necesita dividir inventario ni historial. En cambio, una botella de un litro y otra de dos litros no se convierten en el mismo producto por compartir marca. El cálculo debe conservar esa diferencia.
En compras, valida la relación entre el código del proveedor, el producto interno y el multiplicador del pack. En el ejemplo, quince cajas de doce equivalen a 180 unidades de inventario. Comprueba el contenido real del embalaje: convertir mal una sola caja puede cambiar tanto la recepción como el próximo pedido.
Antes de comprar, también puedes evaluar una transferencia entre locales. Comprueba la disponibilidad en origen y el tiempo del traslado sin provocar allí otro quiebre. La misma mercadería no debe contarse simultáneamente como disponible en ambas sucursales ni sumarse dos veces a la planificación del destino.
8. De la alerta a la recepción: cierra el recorrido de la compra
Una alerta es el comienzo de una decisión. Alguien debe revisar saldo, pedidos abiertos y fechas; decidir si compra o transfiere; autorizar las condiciones y comprobar la entrega. Deja claro quién atiende cada excepción y cómo sabe el siguiente turno que el problema ya se está resolviendo. Así evitas convertir la misma alerta en varios pedidos.
POSGO conecta ventas, compras, inventario y reportes según la implementación. En Getit, por ejemplo, el flujo de pedidos descrito en su caso público considera ventas e inventario. Eso no implica que todas las empresas tengan la misma fórmula, autorizaciones o frecuencia. En una demo se revisa cómo configurar el recorrido para tu operación y qué información está disponible.
Al recibir, compara cantidades solicitadas, confirmadas y entregadas, con su unidad. POSGO contempla relaciones de productos de proveedor, multiplicadores y seguimiento de diferencias en compras avanzadas. Si falta una caja, el saldo pendiente necesita una decisión: se entregará después, se cancelará o requiere otra gestión. No mantengas indefinidamente esa entrada como si fuera a llegar mañana.
Los mínimos sirven más cuando los movimientos que los alimentan están al día. Revisa ventas pendientes de sincronizar, desechos, devoluciones y ajustes autorizados antes de cambiar la política por una diferencia aislada. Un conteo equivocado no se corrige necesariamente comprando más.
9. Comprueba el resultado con una revisión acotada
Empieza por una selección de productos importantes y conserva la versión anterior de la regla. Registra fecha, demanda utilizada, plazo, reserva, ubicación y responsable de la aprobación. Cuando cambies un parámetro, anota la causa: mayor demanda comprobada, entrega más lenta, nueva presentación o un problema de datos que ya corregiste.
Mira juntos faltantes, pedidos urgentes, días de cobertura, entregas pendientes y desechos. Para una aproximación de cobertura física divide las unidades aptas disponibles por la demanda diaria comparable: 50 ÷ 20 = 2,5 días antes de reservas, en el ejemplo. No interpretes ese número como un plazo garantizado ni como cobertura de todos los locales.
Compara periodos equivalentes y comprueba que reducir faltantes no se esté pagando con sobrestock o pérdidas. Un fin de semana promocional no es una prueba suficiente para elevar permanentemente todos los mínimos. Si el histórico aún es corto, usa una regla provisional, deja visible esa limitación y revisa cuando existan más datos.
Antes de pedir
Valida producto, local, unidades, stock apto, compromisos, entradas y fechas. Distingue qué parte del saldo está físicamente disponible.
Antes de aprobar
Comprueba cantidad, pack, presupuesto y vida útil. Evalúa si una transferencia o una entrega más frecuente resuelve mejor la necesidad.
Al recibir
Registra lo que realmente llegó y resuelve las diferencias. Evita que una entrada parcial permanezca como pedido completo pendiente.
Al evaluar
Revisa disponibilidad, urgencias, cobertura y desechos con periodos comparables. Conserva los supuestos del cálculo para poder explicarlo.
Fuentes y referencias
Conecta la reposición con lo que realmente vende tu negocio
Cuéntanos qué productos manejas, cuántos locales tienes y cómo te abastecen. En una demo de POSGO revisamos ventas, existencias, packs, pedidos pendientes y recepción para definir una operación de compras que tu equipo pueda controlar.
Solicitar una demoPreguntas frecuentes
¿Cuál es la fórmula del punto de reposición?
Como base de revisión continua: demanda diaria promedio × plazo de reposición en días + stock de seguridad. Usa unidades y tiempos comparables. Con 20 unidades diarias, tres días de plazo y 40 de reserva, el umbral es 100 unidades. Los pedidos pendientes y sus fechas deben revisarse antes de volver a comprar.
¿Stock mínimo y stock de seguridad son lo mismo?
Depende de cómo se use el campo en cada operación. Puede nombrar una reserva o un umbral para reponer. Define su significado y acción; en esta guía, la reserva protege frente a variaciones y el punto de reposición incorpora además la demanda esperada durante la espera.
¿Llegar al punto de reposición significa pedir esa misma cantidad?
No. El punto indica cuándo revisar el abastecimiento. La cantidad depende del objetivo o política de compra, las existencias, entradas confirmadas, compromisos, packs y restricciones. Un umbral de 100 unidades no significa comprar 100.
¿Cómo evito duplicar una compra que ya está en camino?
Revisa los pedidos abiertos y sus fechas. Para planificar puedes sumar al stock apto las entradas confirmadas pendientes y restar compromisos no descontados. No vuelvas a contar reservas o recepciones ya incluidas. Una entrada tardía puede requerir una solución urgente aunque aumente la posición total.
¿Qué cambia si compro una vez por semana?
La revisión periódica debe considerar el plazo de abastecimiento y el tiempo hasta la siguiente revisión. Con demanda estable, un objetivo inicial es demanda diaria × (plazo + intervalo de revisión) + reserva. Luego se resta la posición de inventario y se revisan fechas, variabilidad y restricciones.
¿Cómo calculo una compra por cajas si vendo unidades?
Primero calcula la necesidad en una unidad común y valida el multiplicador del proveedor. En el ejemplo se necesitan 175 unidades; si cada caja tiene doce y solo se venden cajas completas, quince cajas aportan 180. Revisa las cinco unidades adicionales frente a espacio, presupuesto y vencimientos antes de aprobar.
¿Debo usar el mismo mínimo en todas las sucursales?
No necesariamente. Demanda, plazo, ubicación y frecuencia de abastecimiento pueden ser diferentes. Evalúa producto y local con datos comparables. El stock de otra sucursal no está disponible automáticamente en la caja que lo necesita y una transferencia tampoco debe duplicar existencias.
¿POSGO puede conectar reposición, ventas e inventario?
POSGO conecta ventas, compras, inventario y reportería según la implementación. La configuración de pedidos y controles se revisa por cliente, con sus unidades, proveedores y responsables. En la demo se comprueba el recorrido entre necesidad, compra y recepción, sin asumir una fórmula o aprobación automática universal.
Del análisis a la operación
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